lunes, 22 de abril de 2013

Cien páginas o menos de buenas historias


Tal como comenté en la entrada anterior, parece que hubo una época en que los escritores no necesitaban rellenar muchas páginas para contar magníficamente una historia. He estado leyendo algunos, a veces por sugerencias del Taller Literario y otras por gusto de encontrarme nuevamente con grandes olvidados o descubriendo otros que siempre quise leer. Aquí os dejo unos cuantos libros que tienen alrededor de cien páginas como mucho.

El sendero en el bosque, de Adalbert Stifter, es uno de esos de los que alguien me habló hace muchos años y cuyo título tenía aparcado en un rinconcito de mi mente para cuando me topara con él. En poco más de sesenta páginas, nos cuenta la historia de Tiburius Kneight. “Hay que advertir que el señor Tiburius, de joven, era un gran mentecato.”, nos presenta el autor al solitario e hipocondriaco protagonista, quién cansado de su vida tediosa y llena de lujos, visita a un doctor algo excéntrico que le aconseja perderse durante una temporada en un balneario cercano a un bosque. Allí, Tiburius comienza a dar largos paseos, descubriendo un sendero que no solo le conducirá a un mundo nuevo, sino donde también conocerá a algunas personas que le enseñarán el valor de la vida. Su autor, un austriaco nacido en 1805 que estudió en Viena y fue funcionario del Imperio Austro-Húngaro, la publicó en 1845. Como dice la reseña del libro, “esta obra es un sorbo de agua fresca en un día de calor, lleno de inocencia y sobriedad, pero también de una profunda sabiduría.”
 
 
 

Creo que ya mencioné a Las hermanas Bunner, de Edith Wharton, una escritora americana que escribió esta novela en 1892 pero que no fue publicada hasta 1916. Fue autora de La edad de la inocencia, otra magnífica obra que inmortalizó una película de mucho éxito en los años noventa. El libro nos adentra en la vida de dos hermanas, Ann Eliza y Evelina, que son dueñas de una modesta mercería en un barrio humilde de Nueva York. Todo comienza cuando Anna Eliza regala un reloj a su hermana y esto, que parece un detalle sin importancia, desencadenará un cambio brusco en la sencilla existencia que ambas llevan. Me ha encantado la descripción del Nueva York de entonces, así como de los personajes, inmersos en una atmosfera muy bien lograda que nos adentra en ese pequeño universo de las Bunner.
 
 
 

Elisabeth Gaskell fue una escritora inglesa amiga de Charles Dickens, con quién discutía de literatura a menudo junto a otros escritores de la época y colaboraba en la revista que el ilustre escritor dirigía, Household Words, con capítulos semanales de sus relatos. Además de muchas novelas, donde abunda la crítica de la vida que las mujeres llevaban en su época –siglo XIX- también ganó un gran prestigio escribiendo la biografía de Charlotte Brontë. Estuvo escribiendo La prima Phillis para la revista Cornhill Magazine de noviembre de 1863 a febrero de 1864, teniendo una gran acogida entre miles de lectores. En ella, nos cuenta la historia de una jovencita quién junto a su incondicional primo, vivirá el primer amor y otros sentimientos que la irán haciendo madurar, a la vez que nos sumerge en la Inglaterra victoriana, que se describe muy bien entre sus páginas. Imprescindible para quién quiera comprobar si Elisabeth Gaskell es, como dicen muchos, la heredera de Jane Austen. En mi modesta opinión, Jane Austen es única e irrepetible.
 
 
 

El baile de Irene Némirovsky, es de esas joyas literarias que una agradece encontrar de repente. Esta escritora ucraniana afincada en Francia y que moriría en Auschwitz en 1942, publicó esta deliciosa comedia en 1930 en Paris, ciudad que había hecho suya desde que su familia llegara huyendo de la revolución rusa en 1919. Con menos de 50 páginas, no se publicó en España hasta 1986. En ella nos habla de Los Kampf, unos nuevos ricos que solo viven para lograr introducirse en la alta sociedad de  Paris. Para ello organizan un baile con 200 invitados, pero Antoinette, la hija adolescente, quién está cansada del desprecio de su madre y la indiferencia del padre, termina por vengarse haciendo que los planes no salgan como sus progenitores esperan. Descubrir a Irene Némirovsky está siendo todo un placer para mí.
 
 
 

Isaac Bashevis Singer, premio Nobel de literatura en 1978 dijo: “A los niños les atraen las historias interesantes; bostezan con los libros aburridos; creen en cosas tan increíbles como Dios, la familia, los ángeles, los demonios, las brujas, los duendes, la lógica, la claridad, la puntuación y otras antiguallas; no leen para librase de la culpa, ni para sacudirse su alineación, ni para descubrir su identidad; solo leen por placer, sin ningún respeto por el principio de autoridad.” Este escritor, nacido en 1904 en Polonia y emigrado a USA en 1935, alternaba sus libros para adultos con algunos cuentos infantiles. Cuando Schlemel fue a Varsovia y otros cuentos es una recopilación de aquellos relatos que su madre le contaba y que ella misma había sacado de su propia madre. En ellos se habla de un pueblo judío, Chelm, donde los habitantes viven algunas aventuras de manera muy peculiar mientras nos llenan de ternura y nos arrancan alguna sonrisa.
 
 
 

Llenos de vida, de John Fante es otro libro que merece la pena leerse. Me declaro enamorada de la literatura de John Fante. Pocas veces un escritor sabe decir, con tan pocas palabras, lo que este hombre nos cuenta en cada una de sus obras. Concretamente, esta que comento, la publicó en 1952 y nos cuenta la historia de un escritor llamado John Fante –sí, es su nombre, no es una errata-, casado con una mujer que acaba de quedar embarazada. Mientras él se dedica a escribir guiones para Hollywood, ella está intentando descubrir a Dios, leyendo libros religiosos a todas horas y poniendo un poco de los nervios al marido, que es ateo. De repente, el suelo de la cocina se hunde a causa de las termitas y el escritor decide ir a buscar a su padre, quién antes de jubilarse había sido contratista de obras. A partir de aquí es cuando la novela nos sumerge en todo un universo de temas: familia, religión, italoamericanos, ciencia, costumbrismos… Pero sobre todo nos llena de ternura y vida.
 
 
 

La perla, de John Steinbeck. He tenido que leerla para las clases del Taller Literario y confieso que la empecé con pocas ganas. No me tentaba mucho el tema. Sin embargo, a medida que la leía, ha conseguido ganarme. Este premio Nobel de Literatura -1962- es autor además de Las uvas de la ira y Al este del edén, obras que Hollywood llevó al cine con gran éxito. La perla nos cuenta como Kino y Juana sufren lo indecible para evitar que su pequeño bebé, Coyotito, muera por la picadura de un escorpión. Lo han llevado al médico pero este les exige un dinero que no tienen, así que Kino hace lo único que sabe hacer: buscar una perla que les sirva para pagar al doctor. La perla que encuentra es “La perla del mundo”, una pieza valorada en miles de dólares y codiciada por todos los pescadores de la zona. Esto puede significar que se han acabado los problemas de la pareja, pero de hecho, estos comienzan a sucederse de manera vertiginosa hasta que su mundo se tambalea. Steinbeck es un genio en hacernos ver quiénes son los personajes a través de sus acciones y criticando una sociedad corrompida y materialista donde el humilde no halla su lugar. Una obra maestra que hay que leer.
 
 
 
Próximamente más.

10 comentarios:

  1. merchi, es verdad, ha habido grandes novelas que eran muy cortitas, como por ejemplo la del dr. jekyll y mr hyde de stevenson. la tengo en la colección de clásicos de anaya, y venían un par de cuentos más del mismo autor para rellenar un poco.
    me han llamado la atención las palabras que has puesto del autor isaac bashevis singer: ponía la lógica a la altura de otras cosas 'ideales'. es verdad que el mundo real muchas veces no se rige por la lógica, jeje.
    besos y gracias por las recomendaciones!

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    1. Chema, esa que mencionas también entraría en la lista de obras cortas maravillosas. Se que te gustaría leer "Cuando Shemel fue a Varsovia...." porque en tu blog has hablado muchas veces de libros infantiles que en realidad dan lecciones también a los adultos. Un beso.

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  2. El de La Perla lo leí hace muchos años, de hecho lo tengo junto con al Este del Eden, en un mismo volumen. De los demás que comentas no he leído ninguno pero reconozco que son de lo más apetecible

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    1. Ya sabes, Geno, que yo me fío de tí y tu blog cuando busco literatura ;) Besitos.

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  3. Invitación - español
    Soy brasileño.
    Pasei acá leendo , y visitando su blog.
    También tengo un, sólo que mucho más simple.
    Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
    A mí, lo que es nuestro interés el intercambio de ideas, y, pensamientos.
    Estoy ahí en mi Simpleton espacio, esperando.
    Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
    Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
    para ti, un abrazo desde Brasil.
    www.josemariacosta.com


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    1. Gracias por pasarte, José María. Encantada de visitar tu blog. Un abrazo.

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  4. Que trabajo más interesante.

    Un fuerte abrazo

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    1. Gracias, Guillermo, un placer verte por aquí. Un abrazo.

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  5. Hola guapa!, que bien escribes hija mía, gracias por pasar por mi blog, estoy encantada de estar de vuelta y volver a leerte.

    Bsitossss

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    1. Tú si que escribes bien, bonita. Me alegra verte de vuelta. Un beso enorme.

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